¿Quién nunca ha pensado que una determinada canción habla exactamente sobre su vida? La mayoría de las veces, cuando escuchamos una melodía, esta  nos recuerda algún momento que hemos vivido, ya sea aquella vez en la que nos rompieron el corazón o el primer beso que nos dieron. De la misma manera en que cambiamos el tipo de música según estemos contentos o tristes, también estaréis de acuerdo conmigo en que una melodía suena mejor cuando se mezcla con la hierba.

El mejor tándem, el cannabis y la música.

Cualquiera que escuche una canción mientras se fuma un porro sabrá a lo que me refiero, pues una melodía siempre suena mejor con marihuana, porque cuando el humo llega a nuestro pecho, es el momento en el que la melodía toca nuestra alma.El cannabis y la música

Pero, exactamente, ¿por qué ocurre esto?

 

Posiblemente, una de las razones sea por el vínculo que creamos con el artista de la pieza. Hay infinidad de canciones y discos que fueron compuestos bajo la influencia del cannabis y esto, de alguna forma, crea un lazo de emociones entre el compositor y el oyente.

Otra de las explicaciones es por el hecho de que la marihuana calma cualquier tipo de estrés, ya que nos relaja cuerpo y mente y hace que puedas entender la música de forma más intensa.

Te encuentras en un nivel más profundo de percepción y no estás preocupado por tus problemas diarios; por lo que consigues empatizar y disfrutar más de la melodía.

El cannabis y la música han ido de la mano desde el siglo XX y han inspirado infinidad de canciones y discos enteros. También es cierto que, actualmente, muchos artistas que afirman abiertamente consumir marihuana, lo hacen para crear notoriedad y ganar seguidores, algo muy diferente a lo que pasaba con los músicos de hace algunos años.

De cualquier modo, no hay nada mejor que liarse un porro, evadirse de los problemas y gozar de una de esas piezas que tanto te gustan mientras te pierdes entre sus ritmos.