Normalmente, cuando nos proponemos a cultivar, las formas más comunes de las macetas son la cilíndrica y la rectangular. En este artículo, os explicamos los distintos tipos de maceta para cultivar cannabis, su forma, su tamaño y su mantenimiento.

La mayoría de los autocultivadores prefieren utilizar macetas más altas, ya que el sistema de raíces penetra más. Es cierto que las macetas más bajas y anchas contienen más tierra, pero el sistema de raíces no es tan extenso.

maceta para cultivar annabisLa marihuana se caracteriza por ser una planta que crece mucho y, por tanto, necesita mucho espacio para las raíces. Sin embargo, si la maceta es muy pequeña, las raíces estarán contraídas y no se desarrollarán bien.

Del mismo modo, si la maceta es demasiado grande requerirá más sustrato y medio de cultivo, lo que, aparte de ser caro, es mucho más difícil.

Las raíces de las plantas de marihuana se desarrollan muy rápido, por lo que es importante saber utilizar los tipos de maceta para cultivar cannabis.

Los contenedores cuadrados son muy fáciles de apiñar cuando las plantas son más bien pequeñas. Las macetas profundas son mejores para los plantas que se trasplantarán al aire libre.

El tamaño y los tipos de maceta para cultivar cannabis

Según la edad de la planta, el tamaño de la maceta variará.

En plantas acabadas de germinar y que no alcanzan las tres semanas de vida, usaremos un cubo de enraizamiento. A partir de la segunda semana y hasta la sexta, emplearemos una maceta de 10 cm.

Entre la sexta y octava semana de nuestra planta, usaremos maceta de 7,5 litros.

Cuando la planta se encuentre entre el segundo y tercer mes, utilizaremos la maceta de 12L. Cambiaremos por una de 19 litros cuando la planta esté entre el tercer y octavo mes.

Desde el sexto mes y hasta el año y medio, usaremos una maceta de 38litros.

Lo mejor es calcular entre 4 y 6 litros de sustrato por cada mes que la planta tenga que estar en la maceta. Por ejemplo, una maceta de 7,5 a 12litros puede dar cabida a una planta de hasta tres meses.

maceta para cultivar cannabis

 

Mantenimiento de las macetas

Cuando la tierra de un contenedor se seca, su volumen se reduce y las raíces muren muy rápido. Además, el agua se va directamente y cae al suelo ya que la tierra se separa de los laterales de la maceta.

Para ello, lo mejor es remover la capa superior del sustrato cada pocos días y mantenerlo húmedo para que las raíces no se lleguen a secar.

Es importante que no coloques la maceta muy cerca de alguna fuente de calor. Ten en cuenta que si la temperatura supera los 24º, podrías dañar las raíces.

Las macetas blancas reflejan más la luz que las negras. Por lo que son mejores para usarlas en cultivo de exterior, ya que mantienen la tierra más fresca. Es importante que utilices contenedores blancos para que la luz no entre y tus plantas se desarrollen bien.