Durante estos días se ha hecho eco de la desmantelación de varias plantaciones de marihuana de gran calibre. Nos acercamos al final de la cosecha, la época más importante para los cultivadores. Después de mucho trabajo se ha llegado casi al final, por un error podría echar al traste todo el tiempo y esfuerzo empleado. A continuación mencionamos dos golpes contra el cultivo y narcotrafico de marihuana.

Algunas de las redadas contra el cultivo y narcotrafico de marihuana que se han producido en los últimos días.

El primero de ellos en el barrio de La Vileta (Mallorca). Este lunes un grupo de unos treinta agentes del Grupo de Estupefacientes de la Policía Nacional, con la ayuda de guías caninos, han registrado distintos domicilios en este barrio de Palma en una espectacular operación contra el narcotráfico. De momento, al menos seis personas han sido detenidas, acusadas de un presunto delito contra la salud pública, tras la macrorredada en la que se han desmantelado varios puntos de cultivo y supuesta venta a gran escala de marihuana. Las principales sospechas se derivaron del elevado consumo eléctrico y la importante infraestructura de medios desplegada para el rápido crecimiento de las plantas. Todo esto llamó la atención de los investigadores que pusieron en marcha una gran operación antidroga que aún continúa. Los agentes no descartan que hayan más detenciones. Por tanto la operación continua.

La segunda operación contra el cultivo y narcotrafico de marihuana, tuvo lugar en la población de Villarrobledo (Albacete). Un cultivo de cannabis, que por su tamaño, es digno de record Guiness. El implicado compró unos terrenos (30.000 metros cuadrados) en un olivar de Villarrobledo, en el cual cultivo infinidad de semillas de marihuana de autofloración, con el objetivo de obtener un rápido crecimiento. Tanto es así que en estos meses, con 75.000 plantas, tenían ya 155 kilos envasados y listos para ser vendidos. En la siguiente imagen se puede observar la mercancia requisada por la Guardia Civil.

camion con marihuana

Para distribuir la mercancia la ocultaban en sacos de harina y la metían en camiones. La operación sigue abierta para determinar los canales de distribución y el origen de las semillas. Es la primera vez que se encuentra una plantación de marihuana en un olivar, puesto que habitualmente se localizan entre maizales. Pero la baja altura de las plantas, en este caso, las hacía pasar por hierba a la vista de los helicópteros y el olor había sido mitigado mediante montañas de estiércol y basura en las zonas limítrofes, según explican los investigadores.

En los 30.000 metros cuadrados donde se hallaba la plantación se localizaron 75.000 plantas de marihuana sembradas en hileras, con una altura media de 40 centímetros. Estaban en fase de recolección, provistas de un complejo entramado de tuberías de goma que le suministraban agua por goteo procedente de un pozo subterráneo. La marihuana tenía una escasa altura para no levantar sospechas y contaba con una vallado perimetral para que los animales de la zona no le causaran daños. Los miembros de la red habían instalado en la finca diferentes medidas de seguridad para evitar que las Fuerzas de Seguridad les descubrieran, como colocar piedras y montones de arena en los caminos, o paquetes de paja.  De esta manera, y para controlar quien entraba en la propiedad, dejaron una única vía tanto de entrada y como de salida.

En la operación, en la que se han incautado también 800 gramos de opio, 384 gramos de hachís, en bellotas y 145 gramos de polen de hachís, una báscula de precisión y una pistola, han participado agentes pertenecientes al Área de Investigación del Puesto Principal de Villarrobledo, del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (EDOA) y efectivos de la Compañía de la Guardia Civil de La Roda, todos ellos pertenecientes a la Comandancia albacetense. También ha intervenido un helicóptero del Servicio Aéreo de la Guardia Civil de Murcia.