Control de clima
Control clima cultivo interior
En indoor el clima no es un accesorio, es parte del sistema. Luz, aire, temperatura, humedad y CO2 forman una cadena. Si uno falla, el resto se complica. Quien ha montado un armario en verano en Valencia sabe que el calor puede tumbar un cultivo antes de que el fertilizante haga su trabajo.
Temperatura, humedad y aire
La temperatura determina la velocidad metabólica de la planta. La humedad controla la transpiración. El aire renueva el CO2 y evacua el calor. Cuando se entiende esta relación, el control del clima deja de ser una lista de aparatos y empieza a ser algo más parecido a un flujo.
Sistemas para controlar el clima en indoor
En Cogolandia trabajamos las piezas principales del sistema:
• Extractores para cultivo interior
Se encargan de sacar aire caliente y renovar el CO2 del espacio. En armarios pequeños basta un extractor con presión suficiente para evitar bolsas de aire caliente en la parte superior.
• Ventiladores para cultivo interior
No bajan temperatura por sí solos, pero mueven la masa de aire y evitan que la humedad se acumule entre ramas.
• Conductos de ventilación y accesorios
No tienen glamour, pero un mal conducto o un mal codo puede reducir el flujo de aire a la mitad.
• Aires acondicionados para cultivo
En salas de cultivo o en veranos calurosos son la única manera real de mantener 24-26 °C con LED o HPS.
• Humidificadores y deshumidificadores
En crecimiento hace falta más humedad (60–70%), en floración menos (40–55%). Si no se controla, la flor se abre o se compacta con riesgo de hongos.
• CO2 suministro y control
Tiene sentido en salas optimizadas, no tanto en armarios pequeños. Requiere medir.
• Controladores del clima
Agrupan sensores y automatizan encendido y apagado. Con un controlador se evitan errores típicos de temporizador.
• Calor
En invierno los calefactores permiten mantener 20–24 °C por la noche. La diferencia día/noche importa.
Espacios pequeños vs salas
En armarios de 60x60 o 80x80 el objetivo es simple: sacar el calor y renovar aire. En 120x120 ya conviene ajustar extractor y ventiladores para que el aire fluya desde abajo hacia arriba. En salas, la distribución del aire se vuelve más importante que la potencia pura. Si hay puntos muertos, siempre lo nota la flor.
Humedad por fases
En crecimiento las hojas necesitan transpirar menos y el VPD se maneja con humedades altas. En floración temprana se baja un poco. En floración tardía la humedad debe mantenerse sobre 40–50% para evitar botritis. No es raro ver cultivos correctos que se estropean en las dos últimas semanas por no bajar humedad nocturna.
Temperatura y verano
El calor es el problema más serio en interior español. Un LED de 240 W tiene un consumo razonable y una disipación baja. Un HPS de 600 W levanta varios grados un armario de 120x120. Cuando el cultivo está en una habitación sin aire acondicionado, los extractores trabajan al límite y se nota en el vigor.
CO2
El CO2 aumenta la fotosíntesis si la luz y la temperatura acompañan. En salas bien cerradas, con controladores y medición, funciona. En armarios con fuga de aire constante no compensa.
Seguridad y carga eléctrica
El control del clima también tira de electricidad. Extractor, ventiladores, humidificador y AC suman carga. Conviene revisar enchufes, regletas y amperaje. Los controladores y temporizadores ayudan a organizarlo para no dejar todo encendido sin criterio.
En resumen
El control del clima no se aprende en un día. Se ajusta con práctica, con cambios de estación y conociendo el espacio. Cuando el aire fluye, la temperatura no se dispara y la humedad está donde toca, el cultivo deja de pelearse con el entorno y empieza a crecer con calma. Ahí es donde realmente se nota la diferencia.